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¿Hambre de calorías o hambre de nutrientes?

¿Hambre de calorías o hambre de nutrientes?

Por Maricarmen Osés
Nutrióloga

Muchas veces, nuestro organismo tiende hacia ciertos antojos y creemos que necesitamos consumir lo que nos pasa por la mente. Sin embargo, la mayoría de estos antojos corresponden a un tema emocional.

Cuando el cuerpo siente alguna carencia o pasa por alguna presión emocional, puede manifestarlo de muchas maneras, como, por ejemplo, a través de estos antojos. Por eso, lo más sano es hacer una pausa y preguntarte: ¿Realmente tienes hambre o es solamente un antojo?

Así, podrás hacerte más consciente de lo que realmente está ocurriendo y tomar decisiones más acertadas.

Ahora bien, cuando se nos antoja algo – cualquiera que sea la causa- podemos elegir alimentos más inteligentes, que podrían ayudarte a calmarlo y a saciar la necesidad de algún nutriente 

A continuación, te comparto algunos antojos comunes, así como las necesidades y probables relaciones emocionales asociadas a estos. También, algunos alimentos que pueden ayudarte a calmar tu antojo de forma más nutritiva e inteligente.

 

Antojo

Necesidad principal

Probable relación emocional

Opta por

Chocolate

Magnesio y energía

Falta de cariño, apapacho y afecto.

Chocolate amargo, plátano, frijoles, verduras de hojas verdes y aguacate.

Botanas saladas
 

Sodio y cloro

Ansiedad y deshidratación

Agua mineral con una pizca de sal de mar, edamames con sal de mar, rollitos de Pechuga de Pavo San Rafael Balance combinados con manzana o quesos frescos.

Alimentos fríos, helados o paletas.

Hidratación o bajo nivel de energía

Cambio de estado de ánimo y sosiego.

Yogurt griego congelado,
sherbets de frutas sin azúcar con hielos.

Pizzas o hamburguesas

Sentirse satisfecho

Falta de contención y satisfacción.

Tostadas horneadas con frijoles, queso y lechuga, leguminosas como lentejas, garbanzos, edamames y alimentos integrales.

Galletas y panqués

Cromo, fosforo y triptófano.

Necesidad de sentirse acompañado.

Papas hervidas, frutas, semillas o aguacate.

Dulces

Carbón, cromo, fosforo y triptófano.

Aburrimiento o ansiedad.

Fruta fresca, proteína magra como pollo, pescado, Salchichas de Pechuga de Pavo San Rafael o queso fresco.

Pan, pastas y carbohidratos

Nitrógeno

Sentimiento de vacío

Aumentar el consumo de   proteínas como pollo, pescado, o carnes frías, para mayor saciedad

Alimentos grasosos

Calcio

Necesidad de sentirse satisfecho, lleno y acompañado.

Yogurt, leguminosas, quesos frescos, vegetales verdes y semillas

De comer mucha cantidad de comida

Silicio, triptófano y tirosina.

Sentir tristeza, falta de desapego o falta de control.

Mucha fruta y verdura, cereales y proteína magra como pollo, pescado, Salchichas de Pechuga de Pavo San Rafael o queso fresco.


Recuerda que tu cuerpo es tu aliado; si lo escuchas sabrás lo que realmente necesita y tomarás la mejor decisión. Siempre prueba primero con nutrientes y recuerda que la salud no está peleada con los antojos moderados.