La dieta debe estar fraccionada en cinco tiempos, de preferencia con tres comidas principales y dos snacks o colaciones saludables entre ellas.

Nunca dejes que pasen más de 3 o 4 horas entre un bloque y otro, es decir, evita los ayunos prolongados en donde el metabolismo se aletarga.

Entre más horas pases sin comer, el cuerpo absorbe demás lo que comes en la siguiente comida. Además, si pasas mucho tiempo en ayuno te costará más trabajo ser moderado. Al fraccionar la dieta el metabolismo se vuelve más eficiente y hace que el cuerpo gaste más calorías.

Las tres comidas principales (desayuno, comida y cena) deben formar un “semáforo” en donde incluyas un alimento de cada color del plato del bien comer:

Armar un semáforo es hacer una comida completa y equilibrada. Así que arma tus semáforos en las tres comidas principales, que no pasen más de 3 o 4 horas sin comer y notarás algo mágico en tu cuerpo y en la báscula.

En cada comida

  1. Siempre incluye un alimento del grupo de los cereales y tubérculos (amarillo).
  2. Uno más del grupo de verduras y frutas (verde).
  3. Y otro del grupo de leguminosas y productos de origen animal (rojo).